Literalizando...
Algunas ideas que en letras podrían parecerse a lo que son.
Algunas ideas que en letras podrían parecerse a lo que son.
Últimamente estoy obviando las introducciones, y esta no es la excepción.
Me hace gracia notar aveces en mí mismo ciertas ganas de conocer más a alguien, como que me ciño con la idea de que me gustaría ser amigo bien cercano de esa persona. De alguien en específico. Y por aquello, no estoy hablando de “esa muchacha”.
No sé, hay gente que me llama la atención, y no les hallo nada en común, más que mi interés. Aquel muchacho que se sabía mi nombre sin antes haberle hablado, el niño que siempre anda serio en el bus, el constructor que se las sabe todas. La muchacha aquella bien responsable, este compa que fijo es bien loco, este que uno sabe que ocupa ayuda. La que me dejó de hablar y ya no sé cómo es, la otra que se ve porte, ese otro que es un geek como uno. Ni siquiera saben que uno quisiera ser más amigo de ellos, y uno no halla cómo hacerlo, no cree que sea más que un deseo. Al menos yo.
Ya sé, ya sé. Este es de esos post de ñoñada, que suenan a diario personal. No denuncio nada, ni me quejo, ni es nada importante acerca de nada. Simplemente me parece vacilón ese interés en mí. Y sí, sería aún más vacilón lograrlo. Triple puntaje si ellos notan que hay interés en uno y comienzan a batear el porqué. Cuadruple bañazo si leyeron esto antes.
No sé si es común en la gente o será otra de mis excentricidades (Por cierto que tengo muchas excentricidades, lo cual sí es común.) Pero igual, diay, no soy de muchos amigos, sino de buenos. Así que, ¿por qué no?